Con el calendario de 2026 en la mira, la Registraduría lanzó dos jornadas intensivas para la inscripción y actualización del puesto de votación. La decisión busca facilitar el trámite a quienes cambiaron de residencia o regresaron del exterior, y asegurarse de que el censo refleja dónde efectivamente viven los electores.
Fechas clave: 6–9 y 27–30 de noviembre, 8 a. m. a 5 p. m
La operación combinará más de 11.000 puestos de votación con puntos fijos en capitales e intermedias y 514 campañas móviles, un despliegue que replica aprendizajes de elecciones recientes: acercar el servicio y descongestionar sedes críticas eleva la participación.
En términos logísticos, las franjas de atención serán de 8:00 a. m. a 5:00 p. m. en dos fines de semana extendidos: 6 al 9 y 27 al 30 de noviembre. La ciudadanía debe presentar la cédula de ciudadanía con hologramas o la cédula digital física o desde el dispositivo móvil contraseñas y fotocopias no son válidas.
El énfasis está en un público específico: quienes cambiaron su lugar de residencia; quienes retornaron para quedarse; y quienes tienen cédulas anteriores a 1988 y no están en el censo. Antes de movilizarse, la entidad sugiere consultar en línea el punto actual de votación para confirmar si se requiere el trámite.

*Imágen de referencia
Los cierres de inscripción del censo fijan el ritmo: para Congreso, el 8 de enero de 2026; para Presidencia, el 31 de marzo. Los cambios posteriores quedarán para procesos futuros. Así, noviembre se vuelve ventana clave para corregir rezagos acumulados por mudanzas y migración interna.
Gobiernos locales y personerías harán acompañamiento, mientras las campañas móviles apuntan a públicos jóvenes y flotantes universitarios y trabajadores informales que suelen postergar el trámite. En zonas rurales, la apertura de puestos busca evitar desplazamientos de larga distancia.
Este esfuerzo también ordena la logística del día D: un censo actualizado permite asignar jurados y mesas con mayor precisión, aliviar filas y optimizar el material electoral. La Registraduría promete balances periódicos de avance y ajustes si identifica cuellos de botella.
La recomendación es verificar el censo y aprovechar las jornadas de noviembre. Un asiento actualizado en el puesto correcto es el primer paso para una jornada más ágil y representativa.

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